Después de un tiempo, al releer las notas de mis sesiones y siendo consciente, escuchando mi ser, y al convertirme en observadora de los acontecimientos de mi vida, he encontrado un tesoro en mí. También he observado que mis familiares me trataban de una manera diferente, con respeto.

Mis amistades “no aptas” se iban solas, y venían amistades nuevas. Mi pareja anterior también se fue y vino una persona diferente. Veo con mucha claridad las señales que me manda la vida para vencer estos obstáculos. Estoy en una fase de aprendizaje de la vida, de una manera más calmada, más tranquila y en paz, y sabiendo quién soy.

Soy más feliz, sé cómo conseguir y mantener este estado de felicidad de una manera fácil, cómoda, sin esfuerzo. Sólo tengo que ser como soy, quizá algo más tolerante conmigo misma y con los demás. Creo que estamos en este paraíso para aprender y jugar, para participar en el juego de la Vida.