Mi experiencia de vida antes de la sesión con Loto era tranquila, aunque tenía cierta incomodidad ante la propia sesión, ante la posibilidad de exponerme.

Durante la sesión me he emocionado porque he sentido cómo el miedo me paraliza; he sido plenamente consciente de cómo me paralizo ante la posibilidad de hacer algo por miedo al juicio que los demás puedan hacer de mí. He sido consciente también de que es de ahí, de ese atrevimiento a la exposición, de donde más puedo aprender de mí y conquistarme y ser más yo y quererme.

He sentido que soy yo mismo el que me impongo los límites y también soy yo mismo quien puede “jugar” a quitarlos y “atreverme a atreverme” disfrutando con él en vez de vivirlo con miedo.

Recomiendo esta sesión con Loto porque siento cómo bucea rápidamente en mi interior y va al grano,  exponiéndome a mis temores.