Muy buenas [Name]

Estoy aquí desayunando y empezando con la oficina ¿Por qué? Porque estoy trabajando en domingos también… Y esto me lleva al punto principal de este vídeo, que me hace emocionarme al acercarme a hablar de él, es que no quiero esconder nada. No sé si os voy a contar mis secretos más ocultos, pero quien sabe, algún día quizá sí…

Pero no quiero aparentar nada, yo no estoy aquí para que penséis que soy mas “cool” o mas “guay”… soy exactamente lo que ves  (me estoy emocionando). Yo estoy aquí para divertirme dando lo mejor de mí, haciendo lo que más amo tanto como me atrevo, tanto como sea capaz, tanto como encuentre la manera de hacer lo que más amo.

Trabajo en domingos, no estoy forrado ni mucho menos, es más estoy pagando unas deudas que me he creado durante algunos meses de no llegar a cubrir gastos. (No tantas,) la gente que ha tenido deudas de verdad me dicen que no eran tantas: 7 u 8000€ que sin darme cuenta había acumulado de deudas por lo que me habían ido prestando cuando estaba ganado menos dinero que el que en realidad gastaba.

Y eso me lleva a otro punto y es que ¿y qué? Este es el punto principal: ¿y qué si metes la pata? ¿Y qué si te equivocas?

¡Naciste equivocándote!, ¡aprendiste a caminar equivocándote!, (no puedo llorar frente a la cámara porque se me pone la cara tan fea,) ¡aprendiste a hablar equivocándote!, ¡aprendiste a besar equivocándote!, ¡aprendiste a comer equivocándote!, ¡aprendiste a beber equivocándote!, ¡tu estado natural es equivocarte! ¡Wao! Esto nunca me había salido así…¡Tu estado natural es equivocarte!, mi estado natural es equivocarme.

Tenemos permiso, tenemos derecho de nacimiento a equivocarnos, no es poca cosa esto ¿sabes?

Casi todo tu sufrimiento, casi todo mi sufrimiento (sino todo), casi todo el sufrimiento de cada persona que conoces que sufrió, cada persona que conoces y no sabes que sufre y está sufriendo, es debido a que no nos permitimos equivocarnos: a que creemos que si nos equivocamos no merecemos ser amados, que los demás no nos van a amar y sobre todo que nosotros no nos merecemos amarnos a nosotros mismos…

¡Y ES MENTIRA!

Tú ¡te mereces ser amad@, hagas lo que hagas, digas lo que digas, te equivoques cuanto te equivoques! Hay una frase del grande Jorge Bucay, y digo grande con “la boca GRANDE” porque creo que yo lo conocí cuando estudiaba filosofía y en filosofía éramos un poco snob: como que si no eras Kant o Heidegger o Nietzsche o Aristóteles, lo que decías no tenía valor, así de exigentes éramos  “los filósofos”. Si hay algún filósofo por aquí, los amo, y fue una carrera maravillosa, me divertí como un enano, con tanto loco, porque solo hay locos en filosofía, hay que estar chalado para estudiar algo que seguro no te va a llevar a tener trabajo…

¿Por dónde iba? Ah sí, el grande Jorge Bucay: aprendí a creer que no era buen literato, que no tenía nada tan valioso para decir, pero lo cierto es que a mí me ayudó y me entretuvo y lo disfruté y me ayudó a ser más feliz…Entonces, Bucay tiene una frase que dice “ámame más cuando menos me lo merezco porque es cuando más lo necesito”. ¡Uau!, vaya pedazo de frase…

En realidad no es cuando menos te lo mereces, es cuando tu mente cree que menos te lo mereces, cuando te estás equivocando, cuando estas metiendo la pata, cuando no te sientes fuerte, cuando no te sientes segur@, cuando te sientes pequeña o pequeño, cuando te sientes que no mereces, pero si mereces, ¡SÍ MERECES!

Es más, mereces más de lo que crees que es posible, abre ese corazón, ¿Cómo? ¡Da igual: haz el pino, haz la  cabra, tírate en paracaídas, compra mi libro, no lo compres o cómpralo y quémalo…: Da igual lo que hagas, lo importante es que muevas ese trasero hermoso y si no es hermoso da igual (es el trasero que tienes) y lo muevas en la dirección de lo que realmente quieres, aún sin estar seguro de que vas a acertar, aún creyendo que te vas a equivocar, aun así mueve el trasero, ¡sin excusas!

Si esto te ha gstado, dale a “me gusta” o mejor a “me encanta” y por favor compártelo con tantas personas como creas que les puede ser útil, que les puede inspirar, que les puede dar una patada en el trasero para que lo empiecen a mover hacia lo que realmente quieren…

Chao. Con cariño,

Loto Vázquez

 

 

Share This